Inicio Turismo Pesca 2018: truchas mañosas, aguas frías y guías que limpian ríos

Pesca 2018: truchas mañosas, aguas frías y guías que limpian ríos

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El comienzo de la temporada: “El agua está muy fría y las truchas mañosas…” Como en los últimos años, el guía Carlos Trisciuzzi compartió un asado en la Boca del Chimehuin con colegas, pescadores y amigos..

Así vio el comienzo de la temporada: “Hay muchísima agua, la temperatura muy fría, estuvo lloviendo y nevando alrededor. Eso, obviamente, hace que la temperatura del agua baje mucho y que la trucha esté mañosa. Hay mucha trucha pero mucha agua, la mosca pasa muy rápido, está difícil. Pero va ser una gran temporada, se ven muchos peces en el río”.

El consejo: “Aplicar el concepto de pescador, somos eso, pescadores, no capturadores. Las truchas están, hay que armarse de paciencia, trabajarlas con líneas de profundidad, buscarle la vuelta por ejemplo con una de profundidad tipo sinking y moscas pesadas como puede ser una ninfa, es decir no tan grande porque las truchas están más bien en la costa y con una mosca muy grande se pueden asustar. Una pesada como una nifa puede llegar a producir resultados positivos”, recomendó.

Ríos limpios es la consigna. Y por eso los guías de Junín de los Andes convocaron a una jornada de limpieza en el Chimehuin, antes del lanzamiento de la temporada el 1° de noviembre.

Se trata de uno de los ríos preferidos por los pescadores. Nace como desagüe natural de la cuenca del lago Huechulafquen. Luego recibe la afluencia de los ríos Quilquihue y Curruhué, que aportan las aguas del lago Lolog y el lago Curruhué, también cercanos a los picos andinos. En este tramo, pasa por la ciudad de Junín de los Andes. Finaliza su recorrido cuando sus aguas se mezclan con el río Collón Cura por su margen derecha.

Fue justamente en las afueras de Junín donde se realizó la actividad de limpieza. “Fuimos unas 40 personas, entre guías choferes, campamenteros, nuestras familias, todos ligados a la pesca deportiva de la cual muchos vivimos. Sumamos nuestro granito de arena”, explica el guía Carlos Tuqui Viscarro.

Conocedor de la zona, describe que el río al comienzo de la temporada se pone difícil por el gran caudal de agua. “Pero siempre encontramos lugares para unos buenos tiros y lograr unas buenas capturas”, dice. Y agrega: “Los ríos de cordillera se encajonan bastante cuando están altos. Quedan canales más chicos, algunas lagunas que se arman. Hay que buscar los peces ahí, en las aguas bajas”, detalla.

“Hay que ir mirando siempre la estructura del río. Y donde vemos un poco de agua lenta, tirar. Insistir. Siempre se encuentran lindos ejemplares. Como está bastante alto, vadearlo se pone un poco difícil. Conviene flotarlo para tener acceso mejores lugares”, aconseja el Tuqui.

También viene cargado de agua, con buen caudal. “Pero es un río más ancho, entonces tiene lugares en los que el agua corre un poco más lenta y se pueden encontrar lugares para vadearlo, algunas correderas donde se puede parar cuando vas flotando o bien llegar hasta ahí desde un acceso”.

Es el río preferido del guía. “Es el lugar ideal para pescar con mosca seca y a pez visto, la mejor manera, la más linda de pescar el Malleo”, explica.

“Tiene la fama de ser uno de los mejores del mundo en pesca con mosca seca. Gracias a sus aguas cristalinas podés ver subir los peces y prepararte con la mosca adecuada para engañarlos. Es mi río favorito y mi pesca favorita, cuenta.

En cuanto al comienzo de la temporada, estas son las impresiones que compartió con sus colegas: “Está alto el Chimehuin, como te decía antes. Estuvo buena la pesca en los primeros momentos. Según lo que comentamos con los amigos, nada grande pero sí mucha actividad. Se lograron capturas con streamers, con mosca seca. Es un lindo arranque y va a haber que tener paciencia hasta que bajen un poco los ríos y se acomoden”.

Uno de esos amigos es el guía Andrés Fontanazza, quien tuvo un buen jueves de apertura flotando el Chimehuin Inferior. “Muchas capturas, nada gigante, pero varias truchas con mosca seca y lindas marrones con streamers. Los que fueron a la boca del Chimehuin también sacaron buena cantidad, nada demasiado grande”.

En Junín de los Andes, hay una tradición que se respeta, la de limpiar el Chimehuin antes de que lleguen los pescadores.

“Es algo que se hace desde hace muchos años, más que nada para juntar la basura que se va acumulando en el río mes tras mes, principalmente tirada por gente que no tiene conciencia del valor que tiene el agua para la vida, no tiene conciencia de la cantidad de gente que no tiene agua”, dice el guía Tuqui Viscarro.

La actividad es impulsada cada año por organizaciones como Junín no tira, recicla y organismos oficiales, clubes y efectivos de fuerzas de seguridad, con la participación de los guías, que ponen a disposición las embarcaciones.

“Esta limpieza de la que hablamos la hicimos los guías. La gente de Medio Ambiente prepara otra para la segunda semana de noviembre y ahí seguiremos trabajando codo a codo”, afirma Carlos Viscarro.

En años anteriores, la cantidad de basura que juntaban era de alrededor de cinco metros cúbicos. “Este año estuvimos en alrededor de dos metros cúbicos. Es decir que mejoramos. Va disminuyendo. Eso te motiva a seguir. Y eso lo que vamos a hacer: seguiremos yendo hasta que encontremos basura cero. La experiencia indica que la gente, cuando la convocás, se prende. Hay que seguir sembrando”.

El dato: 2 metros cúbicos de basura juntaron los guías. El dato alentador: el año pasado la cifra fue 5 m³.

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