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Fan Ho, el fotógrafo que convirtió la desesperanza de las calles de Hong Kong en belleza

Fan Ho capturó el momento anterior al desarrollo económico de Hong Kong
Fan Ho capturó el momento anterior al desarrollo económico de Hong Kong

Hay talentos que parecen unidos a un destino. Así le sucedió al gran fotógrafo chino Fan Ho (Shanghai 1931- California 2016), quien a los 14 años recibió -de parte de su padre- un regalo que cambiaría su vida: una cámara Kodak Brownie.

Así, comenzó a realizar sus primeras capturas y para 1949, luego de haber ganado un concurso en su ciudad natal y utilizar el dinero para comprarse una Rolleiflex, se muda junto a su familia a Hong Kong, donde capturaría el espíritu de una época. Un momento irrepetible que lo convirtió en uno de los grandes artistas detrás de la cámaras de la historia.

A través de las imágenes, Fan Ho inmortalizó a vendedores ambulantes, mercados, callejones, niños. Básicamente, capturó la vida de una ciudad que hoy solo sobrevive a través de esa pasión por recorrer las calles por horas, disparando con un ojo magnífico a situaciones ordinarias del día a día, pero de una manera en la que la cuestión artística superaba a la documental.

Aquellas increíbles imágenes, sacadas entre las décadas del 50 y 60, le valieron el mote de “el Cartier-Bresson del Este”. Pero su aporte no solo fue histórico, sino que su mirada preciosista, con ese brillante capacidad para jugar con los claroscuros, como su trabajo con los reflejos, le convirtieron en un referente mundial.

Y la Hong Kong de Fan Ho se encuentra en los primeros años de su explosión económica. Hacía pocos años se habían liberado de la ocupación japonesa (’41 a ’45) y comenzaban a llegar inmigrantes chinos que huían de la guerra civil, como refugiados que escapaban de las fauces del Partido Comunista de China, que tomó el poder en 1949. Se produjo entonces un gran aumento demográfico que precarizó aún más el nivel de vida.

Durante los ’50, Hong Kong se convirtió en la primera economía industrializada de los hoy llamados cuatro tigres asiáticos, tras el embargo mercantil impuesto a China por la Organización de las Naciones Unidas en 1951, luego de la guerra delas dos Coreas. Así, comenzaron una serie de reformas realizadas por el gobierno colonial, que cambiaron para siempre su infraestructura, los servicios públicos y fortalecieron la industria manufacturera textil y el turismo.

Su trabajo fue intensamente humano. Su Hong Kong es mucho más que edificios particulares, allí lo importantes son las personas, quienes fotografiadas por Ho parecen exaltar la cotidianidad, quienes parecen convertir lo ordinario en magistral.

Fan Ho vio el alma de una ciudad en sus gentes. Y lo hizo a través de una apropiación de sus dificultades, de sus resistencia, alegrías y desdichas.

“Siempre he creído que cualquier obra de arte debe provenir de sentimientos y comprensiones genuinos. No trabajé con ningún sentido de propósito. Como artista, solo buscaba expresarme. Lo hice para compartir mis sentimientos con el público. Necesito ser tocado emocionalmente para llegar a trabajos significativos. Cuando el trabajo resuena en la audiencia, es una satisfacción que el dinero no pueda comprar. Mi propósito es simple: trato de no perder el tiempo de mi audiencia”, dijo en una entrevista de 2014.

En 1959, con 28 años, escribió Pensamientos sobre la fotografía en la calle, un libro que se convirtió en una biblia para los amantes del octavo arte, como para los profesionales. Antes de la publicación de esta obra, Fan Ho había tenido una prolífica producción de imágenes, aunque muchas de esas imágenes recién vieron la luz a partir de 2015, un año antes de su muerte, cuando se embarcó en el titánico proyecto de revisar sus interminables archivos.

De esa experiencia surgió el libro Retrato de Hong Kong, una pieza que refleja el espíritu de una ciudad aún sin departamentos. Si bien la mayoría de las fotos más famosas de Ho son en blanco y negro, también, como todo artista, experimentó con las nuevas tecnologías y en la publicación se pueden apreciar muchas de ellas en color.

Esa capacidad para jugar con las formas y las luces lo convirtieron en un fotógrafo difícil de etiquetar y muchas de sus obras pueden ser rotuladas como dignas de las vanguardias europeas o estadounidense, aunque al momento de realizarlas él desconocía la existencia de estos movimientos.

El ejemplo más claro es Approaching Shadow, una foto de 1954, en la que le pidió a un familiar que posara junto a una pared en el Queen’s College en Causeway Bay, la primera escuela secundaria pública fundada en Hong Kong por el gobierno colonial británico. Allí, agregó una sombra diagonal en el cuarto oscuro para simbolizar que “su juventud se desvanecerá” ya que “todos tienen el mismo destino”. Una impresión de esta pieza se vendió, en 2015, por más de USD 48 mil, lo que fue un récord.

Una copia de "Approaching Shadow" se vendió por más de 48 mil dólares
Una copia de “Approaching Shadow” se vendió por más de 48 mil dólares

Fan Ho fue miembro de la Sociedad Fotográfica y de la Royal Society of Arts de Inglaterra, como también miembro honorario de las sociedades fotográficas de Singapur, Argentina, Brasil, Alemania, Francia, Italia y Bélgica. A lo largo de su vida ganó alrededor de 300 premios, tanto locales como internacionales, y fue seleccionado, en ocho oportunidades, entre los diez mejores fotógrafos del mundo, según la Sociedad Fotográfica de América.

En 1961, se unió al estudio de cine Shaw Brothers en Hong Kong y actuó en varias películas, incluyendo The Blue and the Black (1965) y Love Without End (1961). Más tarde se convirtió en director, y fue responsable de varias películas eróticas, como Temptation Summary (1990) e Innocent Lust (1977). Su película favorita fue el primer largometraje que filmó, Lost (1969), que se mostró en el Festival de Cine de Cannes.

Afiches de las películas de Fan Ho
Afiches de las películas de Fan Ho

Durante su larga carrera enseñó fotografía y cine en una docena de universidades de todo el mundo. Su obra se encuentra en muchas colecciones privadas y públicas, de las cuales las más notables son: M + Museum, Hong Kong, Heritage Museum, Hong Kong, Bibliothèque National de France, París, Francia, San Francisco Museum of Modern Art, Estados Unidos, Santa Barbara Museum of Art, Estados Unidos, entre otros espacios.

Fotografías: Blue Lotus Gallery

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