Noticias De Bariloche

El amor por la informática desde la facultad a la escuela

El reloj marcaba las 14 y el aula de informática del CPEM 29 estaba repleta de chicos y chicas de tercer año con sus netbooks abiertas sobre la mesa.

Esta vez los profesores de la clase estaban a un costado y al frente estaba Franco, un joven sólo unos años más grande que los chicos y las chicas de la escuela que cursa la Licenciatura en Ciencias de la Computación en la facultad de Informática de la Universidad Nacional del Comahue.

Él es parte de “Vocaciones TIC”, uno de los proyectos de extensión que tiene la facultad en conjunto con la Fundación Sadosky.

Paso a paso cada uno programa la aplicación que desea. Foto: Florencia Salto

“Este proyecto está enmarcado dentro de un programa de la Fundación Sadosky que venimos haciendo hace cuatro años. Se hacen talleres de dos jornadas por cada curso y en cada taller lo que se trabaja es la enseñanza de la programación con el objetivo de despertar en la vocación de los chicos por la informática”, contó Pablo Kogan, el secretario de Extensión de la facultad que estaba a un costado supervisando.

“En particular en este taller, y ya desde el año pasado, estamos trabajando con esta aplicación que se llama App Inventor que es para desarrollar aplicaciones móviles. A los chicos se les presenta el desafío de desarrollar una aplicación móvil con sus intereses. Se les plantea una especie de juego tipo ‘Preguntados’ donde ellos definen las preguntas, les ponen las imágenes que quieren, eligen la respuesta correcta y eso después lo programan y esa misma aplicación se la llevan instalada en su celular”, resumió el titular de extensión de la facultad neuquina que fue creada en 2010 y que para 2013 ya tenía su primer proyecto de extensión.

En aumento

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cursos a escuelas secundarias ya se dictaron bajo el programa de extensión de la facultad y la fundación Sadosky.

Cada taller de “Vocaciones TIC” consta de dos encuentros de tres horas entre los estudiantes secundarios y los estudiantes universitarios que hacen las veces de capacitadores.

Después de esas seis horas cada uno de los chicos y chicas de la escuela se van a sus casas con una nueva aplicación en el celular, con el plus de que ésta fue creada por ellos mismos.

“Hay una aplicación por cada estudiante. Nosotros le planteamos una dinámica donde los llevamos a que hagan una especie de preguntados, pero ellos después pueden hacer lo que quieran con las preguntas y demás”, confió Kogan.

Pero claro que el diseño de una aplicación de juegos de preguntas y respuestas no es la única aplicación que han desarrollado todas las escuelas que fueron parte durante estos cuatro años.

“El año pasado en la EPET 17 hicieron una aplicación que calculaba las características que tenía que tener un biodigestor para una casa, que era algo que a ellos les servía para su práctica en la escuela. Después en otra escuela que tiene un orientación mecánica hicieron una especie de consulta mecánica básica, entonces vos respondías una serie de preguntas de la problemática que tenías con el auto y te decía o te daba una noción de qué podía llegar a ser”, recordó el responsable de los proyectos de extensión.

Lo cierto es que el proyecto es más ambicioso y no sólo consiste en dar talleres en diferentes escuelas también pretende que las instituciones se apropien de los contenidos y herramientas.

“La idea de los talleres es hacer dos encuentros con un curso y después dejar instalada la infraestructura para que quede en la escuela y también capacitar a los docentes para que después no dependan de que tenga que venir la universidad, sino que otros años, con otros chicos, la misma temática la de el docente”, sostuvo Kogan al respecto.

A la hora de hablar de objetivos, el secretario universitario destacó que además “empoderar a los chicos para saber qué es lo que está pasando atrás de ese teléfono o computadora”, los proyectos de extensión apuntan a conquistar futuros estudiantes universitarios.

“Aparte de dar el taller lo que tratamos de hacer es darle una noción de lo que pueden llegar a estudiar, de la facultad, hacer un poco de política o hacer saber que la universidad es pública, que es de ellos y que pueden acceder”, remarcó Kogan.

Otros proyectos con los colegios

  • “Agentes Robot”: participan alrededor de cuatro escuelas con sus quintos años. Se hacen de tres a cuatros encuentros al año en la universidad y luego se trabaja en la escuela con un simulador. Los chicos aprenden a programar un robot que ataja penales.
  • “Torneos de programación”: participan escuelas del Alto Valle, de Chos Malal, Bariloche y El Bolsón. Se realizan torneos zonales, presenciales y a distancia y un gran torneo a fin de año. Por medio de la competencia los chicos aprendan a programar.
  • “Vamos a la escuela”: se realizan talleres en las escuelas que acercan a los chicos a la programación, a la robótica, y al desarrollo de aplicaciones móviles. También tiene un línea llamada “Internet seguro” donde se trata de concientizar a los chicos sobre el uso responsable de internet y las redes.
  • “Olimpíadas de humanidades”: este año hay un proyecto nuevo en el que junto a la Facultad de Humanidades se está desarrollando una aplicación que podrán utilizar los estudiantes secundarios que se anoten en las olimpíadas que se realizan en la misma facultad.
  • “Realidad virtual y realidad aumentada”: se trabaja sobre todo con alumnos de primaria. En conjunto con docentes de diferentes áreas se utiliza la realidad virtual y la realidad aumentada para que los chicos conozcan, por ejemplo, el funcionamiento de los sistemas del cuerpo o el corazón.

En el 2019 todas las secundarias tendrán informática

Hasta ahora sólo algunas escuelas secundarias tienen informática incorporada en sus planes de estudio y en todos los casos se da en forma de taller.

Sin embargo, desde el año que viene, de la mano del nuevo diseño curricular para las escuelas medias, todas las instituciones, sin importar su modalidad, tendrán la asignatura de informática en sus planes de estudio.

Los alumnos se llevan la aplicación en el teléfono. Foto: Florencia Salto

“Hoy informática no es parte de los planes de estudio de las escuelas, a partir de este diseño curricular pasa a ser una disciplina más con su carga horaria propia para todas las escuelas de la provincia, en todas las modalidades”, subrayó Cecilia González, secretaria de Media y Superior de la comisión directiva de ATEN Provincial.

Y además aclaró que “informática y matemática pasarían a conformar un área. Si bien en primero y segundo año trabajarían cada una desde la disciplina, en tercer año se articulan porque informática está pensada más desde las ciencias de la computación que desde el uso de TICs. Ya no se trata de usar Word y Excel, si no ver las ciencias de la comunicación y la programación”.

Deseamos tener más ingresantes entonces también la idea es despertar la vocación de algunos de los chicos por la informática

Pablo Kogan, secretario de Extensión de la Facultad de Informática.

Foto: Florencia Salto

Un caso de éxito de los programas de extensión

Franco Ojeda Zuñiga tiene 20 años y estudia la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la facultad de Informática de la Universidad Nacional del Comahue.

Hoy, luego de tres años de estudio, es uno de los alumnos capacitadores de los proyectos de extensión que tienen vinculación con la escuela media.

“Yo comencé con estos proyectos cuando iba al secundario, como alumno. Yo como alumno comencé a ver qué era la programación con estos talleres, yo no sabía que existía eso y ahí fue cuando me enganché en lo que sería programar. Ahora se me dio la oportunidad de ayudar como profesor. Al principio uno tiene nervios, miedo por estar enseñando y por estar frente a un montón de gente, pero luego te empezás a sentir más suelto, más capacitado, más relajado, porque en definitiva son personas con la cuales estás conversando y mostrándole parte de tu mundo que sería la programación”, señaló Franco sobre su experiencia al frente de algunos de los proyectos de la facultad donde cursa su carrera de grado.

“Hay chicos que se enganchan y otros que no, pero lo positivo es mostrar que la programación existe”, resaltó el estudiante universitario sobre la importancia de los proyectos de extensión.

“Nosotros como facultad nos sentimos agradecidos de que las escuelas nos permitan tomar esas horas para poder mostrarles que la universidad está acá en la región, que es pública, gratuita y que hace accesible la educación de una manera casi universal”, cerró Franco.

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