Noticias De Bariloche

Cuando las mujeres cocinan cerveza, en Neuquén

Por Victoria Rodríguez Rey, especial para Yo Como

Se capacitaron el mismo año en la cocina de una escuela a cargo del CFPA N° 2, en Centenario. Encendieron sus mecheros, hicieron pruebas, muchas pruebas. Hoy fabrican y son productoras de cerveza artesanal en la región del Alto Valle. Y el fuego nuevamente las reúne en un proyecto colectivo: “La Rosales”, por Ivana.

Desde que se domesticó la tierra para producir alimento, los
cereales, los granos y los tubérculos dieron origen a la cerveza. De
mijo, mandioca, arroz, cebada, centeno, trigo, maíz, sorgo fueron
las primeras sopas fermentadas. Las mujeres que recolectaban,
conservaban las semillas, mezclaban y cocinaban estuvieron a cargo
del principio de elaboración de semejante brebaje. En el paso a la
comercialización los hombres ocuparon el rol protagónico de la
elaboración. Hoy nuevamente y en estas tierras se encargan de
seleccionar, mezclar, medir, registrar, dominar la fermentación, es
decir, de resolver todo el proceso de elabor..

Por Victoria Rodríguez Rey, especial para Yo Como

Se capacitaron el mismo año en la cocina de una escuela a cargo del CFPA N° 2, en Centenario. Encendieron sus mecheros, hicieron pruebas, muchas pruebas. Hoy fabrican y son productoras de cerveza artesanal en la región del Alto Valle. Y el fuego nuevamente las reúne en un proyecto colectivo: “La Rosales”, por Ivana.

Desde que se domesticó la tierra para producir alimento, los
cereales, los granos y los tubérculos dieron origen a la cerveza. De
mijo, mandioca, arroz, cebada, centeno, trigo, maíz, sorgo fueron
las primeras sopas fermentadas. Las mujeres que recolectaban,
conservaban las semillas, mezclaban y cocinaban estuvieron a cargo
del principio de elaboración de semejante brebaje. En el paso a la
comercialización los hombres ocuparon el rol protagónico de la
elaboración. Hoy nuevamente y en estas tierras se encargan de
seleccionar, mezclar, medir, registrar, dominar la fermentación, es
decir, de resolver todo el proceso de elaboración de la bebida y su
comercialización también.

Natalia Pincheira, María Julia Arcidiago, Anahí Cárdenas y
Bárbara Visnevetsky se organizan y se juntan en una sala de
elaboración de una institución pública y educativa. Entre
mecheros, mangueras, ollas, termómetros, fríos, fuegos, libretitas
de apuntes y recetas comparten una atmósfera espesa de malta e
ideas.

Cuatro mujeres alquímicamente lo transforman todo, lo comparten
todo alrededor del fuego sin descuidar por un instante la temperatura
de la olla que contiene la cocción de la malta. Historias diversas,
compromisos similares, se recrean mediante risotadas y miradas
cómplices como si desde siempre fueran del mismo clan y desde hace
un poco más combinan los mismos ingredientes.

Hace cuatro años, las cuatro se formaron con los técnicos del CFPA N° 2 en la cocina de una escuela de Centenario. Hoy, y porque el viento las amontona, se vuelven a juntar en las instalaciones del Centro de Formación Profesional N° 2 de San Patricio del Chañar con la idea de elaborar una receta, una cerveza común. El estilo definido fue Apa, “una cerveza muy aromática, lupulada”, comenta Natalia. Fueron consensuando el modo y la fórmula. Aunque vienen de la misma escuela, los recorridos de cada una llevaron a adquirir y desarrollar metodologías distintas. No obstante saben que el registro del proceso es elemental y la precisión es un condimento sustancial. En esta oportunidad de organización y cocción se compartió lo que a cada una mejor le resultó. “En la receta hay una parte de cada una” sostiene Bárbara.

“La Rosales” es el nombre con el que identificarán a esta cerveza recordando a Ivana Rosales por todo su recorrido de lucha contra la violencia hacia las mujeres y la conquista de sus derechos. Este cuarteto de cerveceras, convencidas de la importancia de la acción política que determina sus decisiones, le transmitieron la idea a Abril, la hija de Ivana, quien de inmediato las habilitó para que se concrete la idea. El destino de los fondos recaudados con la venta de la cerveza será para un grupo de mujeres tejedoras y costureras organizadas en el oeste neuquino, que destinará lo obtenido a la compra de insumos y maquinarias. Dice Anahí: “Y de esta manera mostrar y colaborar en la cadena de producción de las mujeres y entre mujeres”.

La actividad de cocinar juntas se desprende de “Azurduy”, el
nombre de la cerveza que vinculó a más de 80 cerveceras del país
que elaboraron una receta particular. Además de su sabor amargo y
delicada consistencia, “Azurduy” tiene una característica
singular: la ganancia obtenida de su comercialización es para
organizaciones que luchan contra la violencia de género.

“La Rosales” será presentada el 16 de marzo en la edición de
verano de MANDUCA, Festival de comidas caseras que se llevará
adelante en “El Puesto” del Chañar al medio día.

Allí estará este colectivo de birreras compartiendo y resignificando el origen de la bebida, intentando contagiar la importancia de producir, de juntarse, de organizarse, procurando transmitir el cuidado y compromiso que hay detrás de esta bebida artesanal. Quedan todas las personas participantes de MANDUCA invitadas al brindis.

Más info www.puestochaniar.com

The post Cuando las mujeres cocinan cerveza, en Neuquén appeared first on Diario Río Negro.

Leer mas

Agregar comentario

Contactanos

Tu opinión y experiencia en el sitio es muy importante para nosotros. Aguardamos tus comentarios.