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Cómo llegó la cultura chicana a Japón

Miembros del club de autuomóviles Majestic, en Japón, en marzo de 2018 (The New York Times)Crecí en el sureste de Los Ángeles, mi padre es un afroestadounidense y mi madre es mexicana, así que el concepto de identidad ha sido fundamental en mi vida. Es un hilo que siguen muchas de mis historias. Escuché un rumor de que la cultura del lowrider —una comunidad a la que le gustan los autos, los diseños elaborados, luces multicolores y ventanas polarizadas, cuyo origen puede rastrearse hasta la década de 1940, en el sur de California— llegó a Japón. Al parecer, un periodista japonés vino a Los Ángeles a principios de los años noventa para cubrir un evento de autos modificados y regresó a su país con fotografías y muchas historias que contar.
Mona “Sad Girl”, una rapera japonesa, fuera de su estudio de grabación en Japón, marzo de 2018 (The New York Times)Quería presenciar la expansión de esta cultura; me pregunté: “¿Esto es apropiación cultural?”.
Una fila de automóviles lowrider en el esta..

Miembros del club de autuomóviles Majestic, en Japón, en marzo de 2018 (The New York Times)

Crecí en el sureste de Los Ángeles, mi padre es un afroestadounidense y mi madre es mexicana, así que el concepto de identidad ha sido fundamental en mi vida. Es un hilo que siguen muchas de mis historias. Escuché un rumor de que la cultura del lowrider —una comunidad a la que le gustan los autos, los diseños elaborados, luces multicolores y ventanas polarizadas, cuyo origen puede rastrearse hasta la década de 1940, en el sur de California— llegó a Japón. Al parecer, un periodista japonés vino a Los Ángeles a principios de los años noventa para cubrir un evento de autos modificados y regresó a su país con fotografías y muchas historias que contar.

Mona “Sad Girl”, una rapera japonesa, fuera de su estudio de grabación en Japón, marzo de 2018 (The New York Times)
Mona “Sad Girl”, una rapera japonesa, fuera de su estudio de grabación en Japón, marzo de 2018 (The New York Times)

Quería presenciar la expansión de esta cultura; me pregunté: "¿Esto es apropiación cultural?".

Una fila de automóviles lowrider en el estacionamiento fuera del club Paradise Road en Nagoya (The New York Times)
Una fila de automóviles lowrider en el estacionamiento fuera del club Paradise Road en Nagoya (The New York Times)

Ni las búsquedas de Google ni los trabajos académicos me dieron mucha información, así que les pedí a amigos cercanos que están muy involucrados en la escena de los autos modificados y la música de Los Ángeles que me pusieran en contacto con personas en Japón; entre ellas estaban Night tha Funksta, Junichi y Mona. También busqué en Instagram: me dediqué a revisar perfiles y etiquetas que me llevaron de una persona a otra.

Night tha Funksta, un artista de Osaka, Japón. La subcultura chicana de Los Ángeles se ha extendido a Japón. ¿Es apropiación cultural? (The New York Times)
Night tha Funksta, un artista de Osaka, Japón. La subcultura chicana de Los Ángeles se ha extendido a Japón. ¿Es apropiación cultural? (The New York Times)

Supe que tenía que ir a ver esto en persona, así que hice mis maletas y me dirigí a Nagoya, Osaka y Tokio.

Lo que encontré cuando llegué es que mientras la mayoría de las expresiones de apropiación cultural ignoran por completo a las comunidades originarias, las personas que conocí hacen exactamente lo contrario: están en comunicación constante con las comunidades lowrider de Los Ángeles. Para mí, se trata más de un intercambio cultural. A pesar de que muchas de las personas que conocí nacieron y crecieron en Japón, ellas se enorgullecen de apreciar la cultura de los autos modificados al tiempo que crean algo nuevo y agregan sus propios toques a partir de sus propias experiencias culturales.

Los miembros del club de autos Highclass posan para una fotografía en Nagoya (The New York Times)
Los miembros del club de autos Highclass posan para una fotografía en Nagoya (The New York Times)
Un grupo de autos lowrider en un estacionamiento adyacente a la tienda de autos Cholos en Nagoya (The New York Times)
Un grupo de autos lowrider en un estacionamiento adyacente a la tienda de autos Cholos en Nagoya (The New York Times)
Junichi Shimodaira, presidente del club automovilístico “Pharaohs” (The New York Times)
Junichi Shimodaira, presidente del club automovilístico “Pharaohs” (The New York Times)

Copyright: 2019 New York Times News Service

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