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Como es el sistema educativo del Ejército Argentino por el que pasaron Del Potro, “Lali” Espósito y otros famosos

En el preciso momento en que se atraviesa el siempre abierto portón que marca el ingreso a “Campo de Mayo”, la escenografía militar domina el ambiente: la espesa vegetación reinante en buena parte de las incontables hectáreas del predio castrense más grande del país; los uniformes de fajina que portan los hombres y mujeres que transitan a paso vivo por el lugar; y las piezas de artillería que afloran a ambos lados del camino, tiñen de verde todo el paisaje. En medio de la sucesión de edificios que dan forma a esa verdadera ciudad de las armas, uno de ellos resulta particularmente especial para esta crónica: es el que corresponde a la Dirección General de Educación del Ejército.

La Universidad militar

Infobae es recibido en el lugar por el actual Director General de Educación del Ejército, el General de Brigada Agustín Humberto Cejas. No llama la atención que vista su uniforme militar ni que su sable de general esté a su lado. Por el contrario, sí lo es el cargo que trae asociado a su destino militar: “Vicerrector de la Universidad de la Defensa”.

¿Cómo es posible que un General sea vicerrector de una estructura académica civil como lo es una universidad?

—”Es posible gracias a que, a partir de 1994, los institutos de formación superior del Ejército (y los de las otras fuerzas armadas) readecuaron sus curriculas para poder insertarse de lleno en el sistema educativo universitario a nivel nacional. Comenzamos de esta manera un largo proceso en el que además de atender las cuestiones relacionadas con lo académico, nos comenzamos a ocupar de la investigación y en extensión universitaria”.

Si bien en principio los institutos de formación de las FFAA comenzaron a desenvolverse como “Institutos Universitarios”, el General Cejas señala: “A partir de 2014 por ley nacional se constituye lo que hoy conocemos como Universidad de la Defensa. Esta casa de altos estudios tiene un consejo académico que encabeza un Rector civil (en la actualidad el cargo lo ocupa el Profesor Dr. Gonzalo Álvarez), siendo los Directores de Educación de cada fuerza armada vicerrectores del organismo”.

Ahondando en el tema, el máximo responsable de la educación de los militares de tierra explica: “De esta manera se vincula el sistema educativo militar con el sistema de enseñanza nacional. Es decir, hay una total compatibilidad entre ambos procesos que termina posibilitando que para el particular caso del Ejército hoy tengamos dos facultades en funcionamiento dentro de la Institución“.

Tal como detalla el General Cejas, en esta configuración universitaria del sistema de educación militar el Ejército cuenta con un decano que desarrolla sus tareas de acuerdo a lo normado por la ley 24.531, que regula el funcionamiento universitario. De este decano dependen dos unidades académicas, la primera es lógicamente el Colegio Militar de la Nación, lugar del que egresan los oficiales de la fuerza. Resulta ser así que los jóvenes subtenientes, además de su “despacho” como oficiales, reciben al egresar un título universitario con jerarquía de licenciatura. Luego, cuando cursan la Escuela Superior de Guerra, según sea su orientación o especialidad, realizan al mismo tiempo un posgrado que también guarda correspondencia con lo que se le exige a un graduado de cualquier universidad del país.

“Además, el Ejército tiene su propia facultad de ingeniería. En la misma se pueden cursar ocho variantes de esta disciplina”, acota el militar.

Al estar el sistema de educación militar relacionado con el equivalente en la vida civil, los egresados de sus institutos de formación que deseen seguir carreras universitarias en otros ámbitos, gozan de las correspondientes equivalencias entre materias de una misma disciplina.

¿Este sistema universitario militar solo atiende las necesidades del personal de la fuerza o puede ser aprovechado por civiles?

—”El sistema tiene dos tipos de carreras, las cerradas y las abiertas. Para el caso de las primeras debemos entender que atañen netamente a la profesión militar y por ende están reservadas únicamente para el personal de la institución. Las abiertas, en cambio, están destinadas a ser compartidas entre civiles y militares, quienes en un mismo ámbito comparten estudios y experiencias constituyendo algo realmente enriquecedor. Uno de los principales objetivos de esta estructura educativa es elevar lo más posible el umbral del conocimiento, formando profesionales de elevado pensamiento crítico y que sean capaces de actuar en escenarios de cambio permanente”, explica el general.

Suboficiales y soldados

Lo que usted ha detallado hasta aquí refiere exclusivamente a los oficiales y en la medida que corresponda a otros profesionales civiles. ¿Qué oportunidad de formación académica le brinda el Ejército a sus suboficiales y soldados?

—”La educación en el Ejército es integral, permanente y abarcativa. En este aspecto actualmente el personal que ingresa a la Escuela de Suboficiales, junto al grado militar con el que egresa, recibe un título de técnico superior acorde a la especialidad militar que hubiera cursado. De hecho, en el seno de esta Dirección General existe una dependencia que atiende específicamente la problemática de la formación preuniversitaria. Los soldados también pueden completar sus estudios dentro del sistema educativo de la fuerza“.

¿Toda esta formación y capacitación la realizan profesores militares, o hay docentes civiles dentro del sistema?

—”Nuestro sistema educativo, refleja y responde en un todo a la política educativa nacional. En ese contexto nuestro cuerpo docente civil y militar realiza los concursos correspondientes para ser admitidos como titulares en distintas cátedras, también hay contrataciones de suplentes muchas veces. Los procesos no son sólo controlados por la Inspección General de la Fuerza, sino además por la Universidad de la Defensa y por la propia CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria)”.

El SEADEA (Sistema de educación a distancia del EA)

Por estos días se ha generado mucha polémica en torno a una iniciativa gubernamental para brindar algún tipo de capacitación a jóvenes civiles en el ámbito de una fuerza de seguridad. ¿Es realmente cierto que el Ejército mantiene desde hace años un sistema de educación civil abierto a todo público?

—”El sistema de educación a distancia nace precisamente como una derivación de los nuevos paradigmas de la enseñanza y además por la necesidad que tenía el Ejército de contribuir a la formación de los hijos del personal que por razones de servicio se veía obligado a trasladarse a lugares alejados de centros de enseñanza convencionales, al exterior o por ejemplo a la propia Antártida Argentina”.

Según informa la oficina de prensa del Ejército: “Fue a inicio de la década del ’90, cuando se comenzó a trabajar en este sentido. Al poco tiempo comenzamos a darnos cuenta que otros sectores de la sociedad tenían necesidades similares a las de nuestro personal, tal el caso de los miembros del cuerpo diplomático, deportistas y artistas que por razones profesionales debían abandonar sus estudios convencionales”.

Infobae pudo saber que la Dirección de Educación de la fuerza ha firmado convenios con entidades que van desde el club atlético River Plate hasta el teatro Colón, con el propósito de hacer posible que jóvenes argentinos abocados a disciplinas duras que exigen muchas horas de dedicación no se vean obligados a abandonar su formación escolar.

Dentro de todos los educandos civiles que pasaron por las aulas virtuales del Ejército se encuentran tenistas como Juan Martín Del Potro, Facundo Argüello, Federico Delbonis, Diego Schwartzmann; jugadores de fútbol, como Jonathan Calleri y Augusto Batalla; integrantes de Las Leoncitas como María Sol Fernández Julieta Cedres, Agustina Albertarrio y Fátima Bustos, al igual que Florencia Habif de Las Leonas.

También lo hicieron actrices como Mariana “Lali” Espósito, Eugenia “La China” Suárez, Oriana Sabatini, Ángela Torres, Karol Piña y Eva Quatrocci.

Los tradicionales Liceos Militares

Si bien son más conocidos entre la población en general, los liceos son estructuras educativas de nivel medio que no tienen por finalidad reclutar soldados de corta edad. Por el contrario, y según lo relata el propio General Cejas, “su finalidad es formar a ciudadanos civiles que si bien lleven una impronta de los valores y filosofía de la institución, se desenvuelvan luego en la vida civil y sean verdaderos difusores de la actividad e importancia del Ejército para el país“. En tal sentido, el militar recuerda que, siendo él mismo egresado de un liceo militar, pertenece a una promoción de 120 egresados de los cuales solo 12 ingresaron al Colegio Militar y 2 llegaron a generales.

Algunos números

286 Carreras en tres niveles, 13.000 alumnos de pre y posgrado (para 2019), 37 unidades académicas, intercambios de alumnos con países de la región, de Europa y Estados Unidos, 8 carreras de Ingeniería, 5 posgrados, 6 tecnicaturas, perfeccionamiento en 7 idiomas, más español para extranjeros, plantel docente en niveles de educación inicial, media, terciaria y universitaria.

Algunos otros ejemplos

Si bien en el día de hoy las fuerzas armadas y la mayoría de las fuerzas de seguridad – con variantes- han adoptado sistemas universitarios de formación, hay algunos ejemplos bastante antiguos en el tiempo que merecen ser destacados. Solo por tomar uno, sirva como ejemplo la llamada Escuela de Aprendices de la Armada.

Desde la propia fuerza naval indican a Infobae que “las actividades educativas de la Escuela de Aprendices de la Armada, ubicada en la Base Naval de Puerto Belgrano, están orientadas a brindar a los ciudadanos una capacitación técnica con una base teórico – práctica de distintos oficios para favorecer su inserción en el mercado laboral y contribuyen a la necesidad de ejercer la responsabilidad social que le compete a la Armada Argentina como organismo del Estado nacional”.

Este instituto de formación también nace por la necesidad de la Armada de formar y capacitar a personal civil que pudiera luego desenvolverse en las distintas especialidades de las artes y oficios navales, en especial en lo que hace a la reparación y mantenimiento de buques. Sus orígenes se remontan a 1945 y luego de diversas transformaciones fue desactivada en 1998.

En 2005 se llegó a la conclusión de que con su desactivación se había generado un enorme vacío en la preparación de mano de obra especializada que pudiera atender las demandas, no solo institucionales sino también de la Marina Mercante Nacional y de centenares de talleres navales y astilleros.

Finalmente en 2006  la Escuela de Aprendices fue reabierta. Entre otros cursos, estan disponibles los de Motores Navales, Carpintería Naval, Estructuras Navales y Máquinas navales. Varios importantes y reconocidos ingenieros y técnicos navales, han hecho sus primeros pasos en la actividad en las aulas de esta escuela.

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