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Encontrar el futuro a 20 mil km de casa

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Aprendieron a hablar español mirando vídeos de Youtube y el manejo de la moneda argentina “con la práctica”. Les gustan mucho las empanadas pero la comida china estructura aún su dieta. Trabajan nueve horas y media al día, viven enfrente al local que alquilan pero los domingos abandonan el barrio y eligen la costa del río para comer un buen asado.

Son Mía Guan (28) y Nicolás Xue (29). Nacieron en Fujian, China, y hace seis años apostaron a otro ritmo de vida: se vinieron a vivir a Río Negro. Su prioridad era encontrar seguridad y trabajo. Años después y con dos hijas argentinas de la mano, creen que Roca fue una opción acertada.

“Pasamos acá gran parte del día, es mucho trabajo tener un negocio así”, apuntaron los jóvenes. Con camisa blanca y zapatos impecables, Mía se ocupaba de la caja esa mañana. Entre las góndolas del mercado barrial que tornó en un mini supermercado, aparece Nicolás. “Trabajamos muy bien”, apuntó el joven. Entre ellos hablan en chino “que es lo más fácil” pero a sus hijas Milea de cuatro meses y Michel de 3 años, “les mechan” palabras en español. “Ella maneja los dos idiomas, la vamos preparando para cuando tenga que ir a la escuela”, señaló Nicolás.

Las nenas ya tienen documentos, ellos aún no. Dicen que es larga la gestión para obtenerlos. Para febrero, en pleno verano, planifican volver a China para celebrar allá su casamiento.

¿Un deseo? Traer con ellos a Xuz Zi Hao, su hijo mayor. Tiene 8 años y vive en China junto a su abuela para ir a la escuela.

China no es el origen principal de las personas extranjeras que eligen Argentina para radicarse. En la Patagonia, según las unidades de Registro Civil de las provincias de Río Negro y Neuquén vienen de:

Bolivia es otro de los lugares que abandonan los extranjeros que llegan, que se dedican principalmente a la agricultura en las zonas de chacras del Valle. Luego le siguen otros países latinoamericanos, como Colombia y Perú.

En los últimos cinco años:

Hasta octubre del corriente año unas 1.354 personas con distinta procedencia realizó dicho trámite para radicarse en la provincia, un 5% más que la cantidad que llegó en todo el 2016.

Las estadísticas de la Dirección de Registro Civil y Capacidad de las Personas de Río Negro dan cuenta de la cantidad de documento que se expidieron por año:

“El primer documento de extranjeros es independiente al trámite de nacionalidad, que se llama carta de ciudadanía”, indicó Lucas Villagran, director del área provincial.

Un frente amarillo y un amplio pasillo son la bienvenida a la escuela rural 31. Se encuentra en la chacra 277 y está empapada de realidad rural por encontrarse en el corazón de las chacras de Stefenelli y al principio de Cervantes. Allí la horticultura ocupa hectáreas y las manos extranjeras son mayoría en los cultivos.

En la escuela el intercambio cultural es constante. El abordaje de las costumbres típicas de otros países forma parte de la planificación escolar. En la matricula de 278 estudiantes, la incorporación de niños inmigrantes o de hijos de personas inmigrantes es permanente. Este año en las aulas tienen 24 niños de nacionalidad boliviana y otra decena que nació en Argentina pero sus padres son de dicho país. Además, sumaron a dos niños que vienen de Chile.

Elizabeth llegó a Argentina cuando tenía apenas dos años, en el 2013. Cursa su primer grado y dice que le encanta la escuela. Su mamá contó que en el Valle encontraron salida laboral. Y se quedaron.

“Este año voy a cumplir mis 13, soy la más grande de cinco hermanos. El año que viene empiezo el secundario en Cervantes. Más o menos extraño Bolivia, porque éste lugar me gusta”, expresó María Elena, que va a la escuela a la mañana y pasa la tarde en la chacra.

“Dos años consecutivos tuvimos abanderadas de la comunidad boliviana. Son niños muy responsables en la escuela, que cumplen con la asistencia, ponen mucho empeño, son respetuosos y generalmente no tienen problemas de compañerismo”, destacó el director de la escuela, Ricardo Salto.

Gabriela Trujillo (29) es boliviana y cumplió una década en Argentina. Llegó con su novio a los 19 años y hoy tienen una familia. Su hijo Axel nació en Centenario y vive desde sus dos meses en Roca. El nene es de River, hincha de Messi y le encantan las clases de lengua en la escuela. “Lo que no le gusta es cuando algunos lo discriminan por su color, por eso enseguida le aviso a los directivos para que trabajen el tema en el aula”, dijo la mamá.

En ese sentido, el vicedirector de la escuela, Raúl Cavana, explicó que “cuando llegan se trabaja principalmente lo vincular. Son muy sumisos, callados y observadores, generalmente no sabés si se sienten bien o no. Es política de la escuela incluirlos tanto desde el aprendizaje como en lo afectivo”.


Fuente: Río Negro | Sociedad

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